Contaminación en el Río de la Plata
BEBEDERO Y CLOACA

Buenos Aires Sos (BAS).- Mayo 2007.-El Río de la Plata es el tercer cauce más contaminado del mundo y el único latinoamericano en peligro grave, de una lista de diez vertientes naturales de todo el planeta que están muy amenazadas, según el informe anual del grupo ambientalista Fondo Mundial para la Naturaleza titulado "Los Principales 10 Ríos del Mundo en Peligro".
El Río Grande/Río Bravo (América), el
Danubio (Europa), el Murray-Darling (Oceanía) y el Yangtze, el Mekong, el
Salween, el Ganges y el Indo -todos ellos en Asia- completan la lista incluida
en el informe.
En cuanto al Río de la Plata, el documento señala que el
estuario creado por la confluencia del Río Paraná y del Uruguay está amenazado
principalmente por nuevos proyectos de infraestructura (entre los que se
incluyen 27 represas,de las cuales seis ya están en construcción), alteraciones
hidrológicas, la navegación extensiva , la polución, el tráfico naviero y el
dragado provocarían cambios drásticos y pondrían en riesgo esta reserva de agua
dulce.
Los expertos apuntan la escasez de agua dulce como uno de
los principales retos que deberá afrontar la humanidad ya que puede "limitar
el desarrollo, deteriorar la salud y provocar migraciones", explicó
Jamie Pittock, director del Programa Agua Dulce de la organización
ambientalista.
El Río
de
la Plata, de 48 kilómetros de ancho en su punto de origen y 290 de
largo, es, a la vez, cloaca y bebedero y cerca de quince millones de
personas habitan en su ribera, que junto a tantos otros del planeta son
afectados por "el incesante desarrollo que pone en peligro la capacidad
de
la naturaleza para afrontar nuestras crecientes demandas", explicó
Pittock.
"La construcción masiva de represas y canales resta fuerza
al caudal natural de los ríos e impide que los sedimentos arrastrados por estos
lleguen a la desembocadora, lo que favorece la salinización de esa área" ,
advierte la organización.
"Todos
los ríos que figuran en el informe simbolizan la crisis de agua dulce que fue
evidenciada por años pero las advertencias fueron ignoradas", dice Jamie
Pittock, Y el Río de la Plata representa el 80 por ciento de la disponibilidad
de agua dulce en la Argentina.
El volumen del agua en el mundo
se expresa mediante una cifra de gran importancia: 1.360 millones de km3, es
decir 1.360 trillones de litros. Sin embargo, de esa enorme masa líquida, sólo
el 3% es dulce y la mitad de ella es potable. Entendiendo por agua potable la
que es apta para beber y para los demás usos domésticos. Esta debe ser límpida
e inodora, fresca y agradable. Debe contener algunos gases, especialmente aire
y sales disueltas en pequeñas cantidades. No debe poseer materias orgánicas,
gérmenes patógenos ni sustancias químicas.
La cuenca Riachuelo-Matanza en la
Provincia de Buenos Aires, con sus 2.240 kilómetros cuadrados y sus tres
millones de habitantes, de los cuáles sólo el 45% posee cloacas y el 65% tiene
agua potable (1.700.000 personas utilizan pozos negros o cámaras sépticas), es
uno de los símbolos nacionales de la polución, señala un informe del periodista
científico Cristian Freís.
.
Tres mil empresas vuelcan a diario y desde hace años sus residuos tóxicos o no
tóxicos, sólidos o líquidos, sin ningún tipo de tratamiento o con tratamiento
insuficiente. Las industrias farmacéuticas, químicas y petroquímicas aportan el
30% de la contaminación, la industria de las bebidas alcohólicas y curtiembres
el 3%. A estos volcamientos se agregan los afluentes cloacales.
En conjunto,
recibe a diario 368.000 metros cúbicos de residuos industriales, nada menos que
el doble del caudal mínimo promedio del río; esta carga constituye un peligro
que destruye cada gota de agua transformándola en una explosiva gota de
contaminación.
Los lodos del Riachuelo poseen grandes concentraciones de cromo,
cobre, mercurio, cinc y plomo. Las mayores concentraciones de cromo y plomo se
encontraron en los límites de los municipios de Avellaneda y Lanús en la
Provincia de Buenos Aires.
Por otro lado, la empresa "Aguas
Argentinas" estimó que fluyen 2.300.000 de m3 de aguas negras (agua contaminada con sustancias fecales y orina) sin tratar
-por día- en el río de la Plata.
A ellas, se suman 1.900.000 de m3 diarias de
descargas industriales del Área Metropolitana de Buenos Aires.
La mayor parte del agua que consume la población proviene de los mismos cuerpos
en los que son evacuados los efluentes cloacales e industriales. Dada la falta
de tratamiento de los mismos, la población termina consumiendo agua potable de
calidad dudosa o a un alto costo de purificación,concluye el informe de Freís