7 de Noviembre se celebra el día del vendedor de diarios y revistas
"CANILLITA"

Buenos Aires Sos (BAS).- Noviembre 2008.- (Por Néstor Pinsón). Hubo que esperar hasta 1904 para que el vendedor de diarios callejero tuviera el nombre de "canillita".
El 11 de enero de 1868 el Dr. Manuel Bilbao produjo un hecho que
bien puede considerarse revolucionario para el periodismo.
Hasta esa
fecha los diarios llegaban a sus destinatarios por suscripción, a
través del correo o bien se los compraba en la misma imprenta. Pero a
partir de entonces, cuando aparece el diario "La República", fundado
por el propio Bilbao, junto a Alejandro Bernheim, se sorprende el
ciudadano al escuchar por primera vez en las calles céntricas las voces
de algunos muchachos pregonando: ¡La República, a un peso!. Y no sólo
aparece el vendedor ambulante de diarios, sino también el impacto de
una importante rebaja. El éxito fue notable y rápidamente imitado
por los colegas. La innovación trascendió las fronteras, llegando
incluso a Francia.
Lentamente se fueron instalando puestos callejeros fijos y
rápidamente creció el número de muchachos ágiles y resistentes para
correr las calles ganándole al tiempo, para dar cuanto antes el impacto
de las noticias, muchas veces exageradas o a medias inventadas.
Los muchachos vieron copada su actuación con la abundante presencia de
niños; época de miseria, de falta alarmante de puestos de trabajo y los
pequeños daban la posibilidad a tantas familias de tener unos centavos
más de ingresos. Además eran requeridos porque eran más rápidos y
arriesgados que los de mayor edad.
Subir y bajar velozmente de los tranvías - su vehículo por
excelencia-, dejar uno para abordar de inmediato otro, sin importar el
rumbo que llevaban y valiéndose exclusivamente de su olfato para la
venta.
Un nuevo personaje se había incorporado al paisaje de la ciudad de
Buenos Aires, que rápidamente se extendió a las ciudades del interior
del país. Pero el vendedor de diarios callejero no tenía aún un
nombre que lo distinguiera de manera especial. Para ello hubo que
esperar hasta el año 1904.
La palabra "canilla" deriva de la palabra latina "canella", que es
el diminutivo de "canna", caña, en español. El diccionario define el
término: "canilla es el hueso largo de la pierna e incluso de los
brazos".
El 17 de enero de 1875 nace en Montevideo Florencio Sánchez.
Desde los 16 años se dedica al periodismo en distintos medios
uruguayos y siendo aún muy joven decide que su futuro está en el
teatro, sueña con ser autor.
Llega por primera vez a Buenos Aires en el año 1892, trabaja en La
Plata como escribiente, en esta ciudad hace sus primeras obras. En 1902
viaja a Rosario, para asumir como redactor en el diario La República,
fundado por Lisandro de la Torre.
El ambiente periodístico lo inspira y escribe una pieza teatral, una
pequeña obra de un acto con tres cuadros. El personaje principal es un
niño vendedor de diarios. Le faltaba el título, pero lo conmueve uno de
los vendedores rosarinos de piernitas muy delgadas.
Espontáneamente, le surge la palabra "canillita" y así denomina su obra.
Una compañia española dedicada a las zarzuelas, la de Enrique
Lloret, accede a ponerla en escena. Se estrena el 1º de octubre de
1902. El rol principal lo desempeña la "tiple" del conjunto una
tal señora Iñiguez, conforme surge del elenco publicado en el programa.
"Tiple" se denomina las más agudas voces humanas, propia de las
mujeres y los niños.
La obra tiene buena acogida, tanto que se representa doce noches
seguidas. En aquella época, Florencio padecía urgencias de dinero,
vivia casi en la miseria, además aspiraba a casarse con su novia de
siempre, a quien finalmente hizo su esposa.
En 1903 conoce al actor y empresario Jerónimo Podestá, quien le
estrena su título "M'hijo el Dotor", que tuvo un gran éxito.
A raíz de este suceso, se anima a proponerle a la compañia,
presentar en Buenos Aires su pieza de un solo acto "Canillita".
En aquel entonces no existían niños actores, pero sí mujeres
jóvenes con las condiciones para interpretar a un niño. La elegida fue
la luego famosa actriz Blanca Podestá.
La repercusión de "Canillita" supera lo esperado. Las críticas
son altamente elogiosas. Los "diarieros" se identifican
totalmente con el nombre. Entonces, de común acuerdo con los artistas,
se propone una función gratuita para todos los vendedores de
periódicos. El acontecimiento sucede en el Teatro Comedia, aquel de la
calle Carlos Pellegrini, entre Cangallo y Cuyo (en la actualidad
Presidente Perón y Sarmiento). La cita es un domingo a las dos y media
de la tarde. La concurrencia excede la capacidad de la sala y festeja
ruidosamente los versos sencillos de las partes cantadas e intenta
intervenir cuando la policia se lleva preso al "canillita". Aún no
distinguen entre ficción y realidad, como en tiempos pasados ocurriera
con las representaciones de "Juan Moreira".
Florencio está enfermo de tuberculosis, tiene un dinero ahorrado y
viaja a Europa. Pero, igual que en el tango, su cuerpo enfermo no
resiste más. Fallece el 7 de noviembre de 1910. Años más tarde
ese día es consagrado "El Día del Canillita", en homenaje al querido
Florencio Sánchez.
Hay otros datos que intentaron explicar el significado de la
palabra, alguno de ellos provenientes de la imaginería popular, según
los casos . Se dijo que el apodo había nacido cuando alguien observó en
invierno a los pibes con las narices chorreando como una canilla.
En el año 1957, en una carta de lectores publicada en el diario La
Nación, un señor uruguayo, antiguo distribuidor de diarios, se
consideraba el creador del término. Recordaba en la misiva que a fines
del siglo XIX tenía un chico vendedor, hijo de una tal María Canilla.
En ocasión de tener que llamarlo desde cierta distancia y no conociendo
su nombre, gritó "Canillita", luego se corrió la voz para todos los
muchachos diarieros.
Un par de notas periodísticas publicadas años atrás historian la
vida de María E. de Ísola, conocida en su época como la "China María",
quien falleció en 1934 a los 82 años de edad. Fue considerada la
primera mujer vendedora de diarios, siempre establecida o rondando la
esquina de Rivadavia y 25 de Mayo.
Florencio Sánchez en su obra "Canillita", con sencillez poética,
traza las características del personaje cuando en el primer cuadro hace
su aparición en escena y se pone a decir:
Soy canillita
gran personaje
con poca guita
y muy mal traje.
Algo travieso
desfachatado
chusco y travieso
gran descarado.
Soy embustero
soy vivaracho
y aunque cuentero
no mal muchacho.
Muy mal considerado
por mucha gente,
soy bueno,
soy honrado.
No soy pillete
y para un diario
soy un elemento
muy necesario.
El segundo cuadro comienza con un "pasacalle". Así se denomina
en el género chico español, cuando delante de un telón corto o
secundario, se desarrolla una escena musical mientras se da tiempo para
el cambio de vestuario y escenografía. Son cinco cuartetas entonadas
por varios chicos, las interesantes son las primeras tres:
Vendemos los diarios
en esta ciudad
por calles y plazas
boliches y bares...
La Nación, La Prensa,
Patria y Standard
se venden lo mismo
que si fueran pan.
Llevamos nosotros
la curiosidad
por diez centavos
que el público da.
El cine no estuvo ajeno al tema. El 26 de junio de 1936 se estrenó
el film "Canillita", con los actores Gregorio Cicarelli, Benita
Puértolas (madre del recordado conductor de televisión Héctor Coire),
Lopecito y las cantantes Amanda Ledesma y el Príncipe Azul. La orquesta
de Pedro Maffia interpreta el tango homónimo compuesto por Julio César
Sanders y Daniel López Barreto, con letra de César Vedani.
El día 8 de junio de 1938 se produce el estreno del film "El
canillita y la dama" con Luis Sandrini y Rosita Moreno, dirigida por
Luis Amadori.
El tango, como era de esperar, generó muchas obras sobre el tema y con el mismo título.
Aparte del nombrado, existen otros tangos "Canillita": uno compuesto
por Carlos Pibernat, grabado por Julio de Caro; otro de Francisco
Canaro, quien primero lo grabó con su orquesta el 31 de marzo de
1936 y luego con su quinteto Pirincho, el 19 de diciembre de 1956.
También lo registró en 1978 el Cuarteto Centenario.(Artículo extraido de Todo Tango, las historias.)