No bombardeen a Charly García
DE MÍ

Buenos Aires Sos (BAS).- Junio 2008.- (Por Guillermo Denis).- Carlos Alberto García Moreno, nació un 23 de octubre de 1951 en el emblemático barrio de la clase media porteña:Caballito. El peronismo estaba en el gobierno, sus padres gorilas de pura cepa.
Papá
Carlos profesor, enseñando física y matemáticas y Carmen Moreno, su
madre, productora de shows musicales para radio, especialmente de
música folclórica.
Justamente
un folclorista de historias llevar, Eduardo Falú, fue el elegido, por
esas cuestiones del azar, como el intermediario de un dato no
registrado en el ya pequeño nobel músico de piano. En una reunión
familiar, Falú tocaba y el niño Carlo Alberto García Moreno dijo
(mientras se producían esos silencios molestos cuando uno dice algo que
incomoda): "hay una cuerda que desafina".
Allí el guitarrista fue terminante: "este pibe tiene oído absoluto"
Oído absoluto:"
se refiere a la habilidad de identificar una nota por su nombre sin la
ayuda de una nota referencial, o ser capaz de producir exactamente una
nota solicitada (cantando) sin ninguna referencia.
La proporción de personas con oído absoluto es de 1 cada 100.000 habitantes del planeta"
Carlos
Alberto García Moreno o más conocido por Charly García tiene ese
privilegio en los genes. De él se valió, desde sus inicios, con los
instrumentos músicales y el canto, hasta que demiolió su último hotel
en Mendoza, hace unos días atrás.
Los
buitres de la antropofagia social de buena parte de los medios, y del
chismerío latente en conciencias quemadas por décadas de tener
ingresadas en sus cabezas el relato que construyen (sobre personas,
hechos históricos, movimientos sociales y sistemas de vida) los medios
de (des) comunicación masiva, buscaron "comerse" vivo a Charly,
mostrarlo en su lado oscuro, mientras todos-al mismo tiempo- se pintan
los labios rojos de la hipocresía.
Las
adicciones o desequilibrios mentales que éstas produjeron en el
ARTISTA no se critican, se curan. Las guillotinas del medio pelo
argentino
(y de muchos pelados) siempre actuaron sobre mitos, héroes, genios y
hasta sobre miles de jóvenes ( y no tanto) que a lo largo de la
historia de nuestro país buscaron-justamente- trastocar valores, buscar
otros, sembrar otros.
Del
canibalismo fueron (y son) víctimas desde Manuel Belgrano ("voz de pito"),
hasta Maradona ("Un drogón sin cura"); del "Che" ("un idealista sin
futuro"), a Gardel ("si no se caía el avión no era nadie").
Y la lista puede seguir: Evita, San Martín y claro está, Charly García.
La
información es una mercancía en sistemas como el nuestro, y un Charly
que se saca y regodea con la muerte es noticia, "vende". Para colmo el
tema campo "ya cansó", afirmaría un reconocido editor de TV.
No
importa la mediocridad del supuesto sentido común de la gente ("el peor
de los sentidos", diría el maestro Jorge Luis Borges), Charly, su arte
de oro puro, oido absoluto y de letras que acompañaron buena parte de
cuatro generaciones de argentinos escupe en "Dinosaurios" y
refiriéndose a la dictadura:
"Los amigos del barrio pueden desaparecer
los cantores de radio pueden desaparecer
los que están en los diarios pueden desaparecer
la persona que amas puede desaparecer".
Y en "Clics Modernos" saltar el escenario, ése límite que impone la formalidad y gritar:
"No puedo calmar,
no puedo parir.
No puedo esperar
mil años que cambie el viento.
Tengo que volverte a ve."
Los
medios, los mediocres de toda mediocridad seguirán cayendo sobre él.
Con la misma hipocresía que se molestan por el corte de rutas, el
reclamo por una vida justa y se silenciaron cuando miles de jóvenes
caían como moscas en búsqueda de una sociedad mejor.
Allí andarán los cuervos, las urracas los bien vestiditos buitres buscando que Charly "vuelva a la normalidad".
"En
sociedades como la nuestra son muy precisos los mecanismos de
exclusión, para ello es necesario: desvirtuar, mentir, ocultar,
prohibir y excluir", afirma Michel Foucault.
Y vuelve el hombre desgarbado, espiga, ése junco que vibra en melodías y en "De Mí", quizás, presagia su venir, y el de tantos. El de tantos.
Cuando estés mal
cuando estés solo
Cuando ya estés cansado de llorar
no te olvides de mí
porque se que te puedo estimular.
Cuando me mires a los ojos
y mi mirada esté en otro lugar
no te acerques a mí
porque se que te puedo
lastimar.
No pienses que estoy loco
es sólo una manera de actuar
No pienses
que estoy solo
estoy comunicado con todo lo demás.
Por eso cuando estés mal
cuando estés sola
cuando ya estés cansada de llorar
no te olvides de mí
porque se que te puedo estimular.