Encuentro Iberoamericano en La Boca
EL COMIC : UN ARTE " BIEN UNDER"

Buenos Aires Sos (BAS).- Mayo 2008.- (Por Nahuel Lag).- Bande desinée para los franceses; historietas, en criollo; comics, en inglés y para el mundo; a mano alzada, digital, en celuloide, múltiples son las formas de entender está expresión artística, que en nuestro país tuvo su época de oro a fines de la década de 1960 y principios de la de 1970, y que hoy trata de abrirse espacios entre la indeferencia editorial y de la industria cultural.
Más de treinta años después, en 2001, llegó el primer Encuentro de Cómic y Animación,
que ganó la chapa de Iberoamericano por el aluvión de presentaciones.
En su cuarta edición, casi tres mil dibujantes, ilustradores y obreros
del cómic presentaron sus trabajos en la competencia, que premiará con
la publicación de una revista a los ganadores y será lanzada durante la
muestra que se realizará el próximo fin de semana en el Museo Maguncia
de la Boca, en Pedro de Mendoza 1855, del 23 al 25 de mayo, de 14 a 20.
El Encuentro de Cómic y Animación
--junto al concurso que premia a los mejores cómics e ilustraciones, a
mano alzada o digitales-- comenzó a realizarse en Argentina en 2001 y,
tras algunas complicaciones, tuvo su tercera edición en 2007. Desde su
primer capítulo, tuvo ganadores de Miramar, Córdoba, Tucumán, Mendoza,
Rosario, Chaco, Mar del Plata y Chile. Y la victoria es importante
cuando las editoriales cierran puertas y los amantes de las
ilustraciones deben formar clubes para sustentar sus publicaciones. Ulelelele
es una revista ejemplo de estos emprendimientos, y sus integrantes
estarán presentes el sábado para dar una charla para futuros temerarios.
“Es
un laburo bien under: nadie te distribuye, hay ausencia del Estado, que
utiliza la cultura como entretenimiento para fines políticos, y desde
las editoriales se pone guita para los grandes artistas, no corren
riesgos”, contextualizó a Agencia NAN el organizador
del encuentro, Claudio Bernárdez. De igual forma que la invasión
hollywodense provocó la respuesta del cine independiente, la DC
americana, una multinacional del cómic, provoca reacciones en el mundo
de la historieta. “El cómic no tiene la imposición marketinera porque
acá no es negocio. Pero después viene una banda rollinga, que son una
licuadora de tirarse pedos, y la ponen en la radio y llenan estadios
ficticios”, sentenció el crítico amante del bande desineé.
“Desde
la década de 1990, el espectador es un personaje de consumo acrítico,
se intenta ‘tinellizar’ la cultura. Es una maniobra política para que
un tipo que piensa y crea no moleste al poder”, analizó Bernárdez. Por
eso, el concurso busca ayudar a sus ganadores a publicar sus trabajos
artísticos. Así lo hicieron Rodrigo Terranova, en la edición vernácula
de la Rolling Stone; Gabriel Ippoliti y Juan Sáenz Valiente, que forman parte del plantel de la nueva edición de la mítica Fierro; y otros, que dieron a luz sus creaciones en la Oliveiro, dirigida por Tom Lupo.
Rock y cómics en La Boca
“La
revista, para el comiquero, es como el disco para una banda”, aseguró
el creador y organizador de este oasis para los amantes de la
historieta. Y no es casual la comparación, ya que desde el primer
encuentro se intenta unir las culturas del cómic y el rock para tender
un puente que beneficie a ambas partes. Dejá vu: Los
Redonditos de Ricota y el artista plástico Rocambole. “El segmento de
la música, la ilustración y el dibujo son un espacio de creación
posible, y no sé si todos los comiqueros están al tanto de eso”,
admitió Bernárdez.
La idea tomó fuerza cuando Fito y Tachi,
escenográfos de La Renga, y Hernán Bermúdez, ex Los Piojos, fueron
jurado en las dos ediciones anteriores del concurso. Y la unión de
artistas dio frutos: Sexto Sentido presentará sus discos --ilustrados
por un ganador de la edición 2001-- en el espacio a cielo abierto y
Culebrón Timbal --que, además de hacer música, publica su propia
historieta-- intercalará sus temas durante la exposición.
“La
coincidencia generacional ya disfruta de un lenguaje común: la
autoedición, la resistencia y persistencia para existir y ser
reconocidos”, selló la relación cómic-rock el que intenta impulsar a
uno, diez, cien Rocamboles. La promesa es de una muestra “integral”, y
por eso Juan Pablo Zaramella presentará sus cortos de animación e
intentará explicarlos en simultáneo. Otros cortos aparecerán como
escenografía de los conciertos que brindarán el sábado Barbazul, de
Mendoza, y El General Paz y la Triple Frontera, otra de las bandas que
trabajó junto a un ilustrador reconocido en el concurso.
Historietas que resisten con humor y solidaridad
Si
la pasión por las tiras sigue vigente en Argentina es por un tiempo
pasado que fue mejor. Por eso, en la muestra se homenajeará a la Fierro,
hoy dirigida por Juan Sasturain, que brindará una charla junto a Pablo
Tunica, Tati, Juan Sáenz Valiente, Maria Al Cobre y otros dibujantes
que lo acompañan en la iniciativa. Liniers y el staff de la Barcelona serán parte también del encuentro, organizado “sin apoyo estatal y por amor al cómic”. Precisamente, Fierro
y la Editorial de la Flor, de Daniel Divinsky, son algunos de los
auspiciantes y, para Bernárdez, los “espacios de resistencia” del cómic
en el país.
A la hora de hablar de la “resistencia” del cómic,
también en el sentido político que supo ocupar en las décadas de 1960 y
1970, no se puede no nombrar a Francisco Solano López, el “guerrero
fiel”, como definió el organizador a quien le dio imagen y vida a los
guiones que Héctor Germán Oesterheld escribió para El Eternauta.
“El cómic tiene un componente plástico y literario que te dispara la
imaginación, que hace que lo puedas leer cinco o seis veces y no te
canses”, esbozó Bernárdez como una provocación para los curiosos que se
quieren acercar al Museo Mugancia y entrar con el pase solidario de dos
litros de leche.
La historieta empezó a resurgir, de la mano de
la autoedición y la filantropía. Y para que siga creciendo, el
encuentro tendrá una OLA de talleres de cómic y animación, para que
grandes y niños experimenten, guiados por los profesores de la escuela
que lleva el nombre de esas manifestaciones acuáticas. “La intención es
demostrar a la gente que puede hacerlo, porque sólo consumir lo hace
parecer imposible, pero es una habilidad que tenemos naturalmente”,
indicó Bernárdez sobre el arte de crear historias con el carboncillo.
El organizador filocomiquero, en su constante intención de fusionar las artes, concluyó su diálogo con Agencia NAN
apuntando que “el comic está más para un círculo de tipos como el que
curte el jazz, que se compra una pipa y le importa tres carajos. El
jazz no va a llenar estadios, pero el tipo lo disfruta”. (Publicado en http://agencianan.blogspot.com)