Declaraciones de Mauricio Macri
"ROCA FUE UNO DE LOS GRANDES DIRIGENTES DE LA HISTORIA"

Buenos Aires Sos (BAS).- Abril 2008.- (Por Carlos del Frade).- La Capital Federal de la República Argentina es la ciudad con mayor cantidad de habitantes del país y el más elevado nivel de vida de la nación.
Fue llamada de distintas maneras, “la reina del Plata”, “la cabeza de Goliat”, “misteriosa Buenos Aires” o la “Suiza argentina”.
Gobernar Capital Federal es, entonces, una de las mejores vidrieras
para venderse como próximo presidente de la Nación que se dice federal
y que, en realidad, es unitaria y depende, justamente, de lo que suceda
en Capital Federal.
Mauiricio Macri llegó a ser el actual jefe de la ciudad
autónoma de Buenos Aires por el voto popular. Las mayorías porteñas
votaron al exitoso empresario, hijo de alguien que siempre vivió del
Estado, especialmente en tiempos de la noche carnívora y el saqueo
menemista, y al presidente del club de fútbol más popular de la
Argentina, Boca Juniors. Nunca se sabrá qué pesó más, si los éxitos
deportivos del club de la ribera o su imagen de empresario
todopoderoso. Quizás las dos cosas.
Lo cierto es que Macri es coherente consigo mismo. Modificó
los estatutos de Boca y ahora para intentar ganar las elecciones en el
club más popular de la Argentina hay que tener el cinco por ciento del
patrimonio total de la institución. Es decir que para manejar algo
mayoritario, eminentemente popular, hay que formar parte de la más
exclusiva minoría. Toda una confesión de la Argentina del tercer
milenio: lo popular jamás será manejado por alguien que venga de abajo,
sino por algún referente del privilegio.
Macri no repara en sutilezas, expresa lo que es, expresa los intereses históricos que representa.
Así lo hizo en la legislatura porteña frente a decenas de alumnos de distintas escuelas que fueron a escucharlo hablar.
Y allí Macri sintetizó su visión sobre la historia del país y
dejó bien claro cuál es su linaje y, al mismo tiempo, su finalidad.
-Roca fue uno de los grandes dirigentes de la historia... Si
quieren vivir en una mejor sociedad, con una mejor calidad de vida,
todo ello se logra con una mejor dirigencia -dijo Mauricio Macri.
Una fenomenal confesión de identidad de valores.
Julio Argentino Roca, dos veces presidente de los argentinos,
fue el comandante del primer terrorismo de Estado, la llamada campaña
al desierto que desapareció a más de doce mil mujeres, hombres, niñas,
niños, abuelas y abuelos mapuches, como bien lo señaló el historiador y
antropólogo Carlos Martínez Sarasola en su indispensable investigación:
“Nuestros paisanos los indios”.
Julio Argentino Roca, el símbolo que aparece en el mayor
símbolo del poder económico en la vida de los argentinos, el billete de
cien pesos. El general que tiene el monumento más grande de todos los
erigidos en el país.
No es casual que Macri haya señalado a Roca como “uno de los grandes dirigentes de la historia”.
Macri quiere ser como Roca. Pero no se trata de un deseo
individual, sino de la expresión de una minoría que quiere imponer al
país la visión y los negocios del privilegio.
Para Macri no tiene importancia el genocidio roquista, sino el
mito de la generación del ochenta que lo tuvo como presidente. Las
relaciones carnales con el imperio de turno, el derroche de las clases
dominantes y la resignación de las mayorías o, en todo caso, las
vueltas olímpicas del equipo más popular del país que nunca será
gobernado por referentes populares porque Macri, como Roca, supieron
preparar el futuro para que las minorías siempre tengan el poder.
No fue una casualidad ni algo personal.
Se trató de una clara señal de identificación política y de clase. (Publicado en Agencia Pelota de Trapo)