Ayer una esquina con historia, hoy un edificio de varios pisos
BAR O'RONDEMAN

Buenos Aires Sos (BAS).- Febrero 2008.- En la esquina de Aguero y Humahuaca, justo frente al actual shopping Abasto, estaba el edificio que ocupara el legendario bar, lugar donde hizo sus primeras presentaciones como cantor Carlos Gardel y allí se lo bautizó como "El morocho del Abasto". Hasta entonces se lo conocía como "el francesito".
La familia Traverso fue la dueña de este lugar. Al fallecer don
Agustín, uno de sus cuatro hijos, Yiyo Traverso, se hizo cargo del
local en el año 1907.
Yiyo intimó tanto con "Carlitos" que lo quería como a un hijo.
A su muerte, Gardel que estaba actuando en el Teatro Esmeralda, lloró y
se puso tan triste que tuvo que suspender la función.
No solo se deleitaban los habitué del boliche, sino que
también los vecinos y los trabajadores del mercado se agrupaban en la
vereda para escuchar al zorzal, cuando su incomparable voz emergía tras
los barrotes de las ventanas.
Por los años '20 las peleas entre rufianes y malevos era cosa
cotidiana, aunque también las patotas de niños bien, conocidas como
"indiadas", solían bajar a los suburbios para divertirse provocando a
los compadritos.
Apellidos de la alta sociedad como Aaron Anchorena o Jorge Newbery y otros, eran asiduos practicantes de esas aventuras.
Así los bailes eran frecuentemente interrumpidos por grandes
trifulcas que comenzaban a sillazos y botellazos, para terminar a tiros
y puñaladas. En uno de esos encontronazos, según cuentan, Cielito
Traverso, famoso guapo del Abasto y uno de los dueños del café
O'Rondeman, mató a un integrante de la familia Argerich y debió
refugiarse en Uruguay, donde años más tarde falleció.
El O´Rondeman ya es solo un recuerdo, solo queda un terreno
baldío, el lugar donde cantara Carlitos y fuera escenario de peleas
entre guapos se ha convertido en polvo. El mercado de abasto se
convirtió en un moderno shopping, la casa de Anchorena y Corrientes,
donde vivió Aristóteles Onasis es una playa de estacionamiento. El
transcurso del tiempo no perdona, ya van quedando pocas cosas de
entonces... te acordás hermano, qué tiempos aquellos!!! (www.info-almagro.com.ar)