Se salvó de la piqueta
TEATRO EL PICADERO

Buenos Aires Sos (BAS).- Diciembre 2007.- (Por Gabriela Sharpe).- La justicia porteña ordenó la suspensión de la demolición del Teatro del Picadero, ubicado en el pasaje Ernesto Santos Discèpolo. Alli funcionó el ciclo de Teatro Abierto, un símbolo cultural de la resistencia porteña contra la última dictadura militar.
Teatro Abierto fue un
movimiento de artistas teatrales de Buenos Aires que surgió en 1981 bajo el
régimen militar y desapareció en 1985. Se inauguró en julio de 1981 en el Teatro del
Picadero, y
desde la primera función provocó una convocatoria de público inusual para aquella época de represión.
Las
funciones se realizaban en un horario insólito, a las 6 de la tarde, y el
precio de la entrada equivalía a la mitad del costo de una localidad de cine y se exhibieron obras de Aída Bortnik, Tito
Cossa, Griselda Gambaro, Carlos Gorostiza, Eduardo Pavlovsky y Osvaldo
Dragún, entre otros dramaturgos.
El
martes 28 de julio de 1981, a las18.00 hs., el actor Jorge Rivera López,
presidente de la Asociación Argentina de Actores por aquel entonces,
inauguró Teatro Abierto con la lectura de este texto escrito por el
dramaturgo Carlos Somigliana.
Porque
queremos demostrar la existencia y vitalidad del teatro argentino tantas
veces negada;
porque
siendo el teatro un fenómeno cultural eminentemente social y comunitario,
intentamos mediante la alta calidad de los espectáculos y el bajo precio
de las localidades, recuperar a un público masivo;
porque
sentimos que todos juntos somos más que la suma de cada uno de
nosotros;
porque
pretendemos ejercitar en forma adulta y responsable nuestro derecho a la
libertad de opinión;
porque
necesitamos encontrar nuevas formas de expresión que nos liberen de
esquemas chatamente mercantilistas;
porque
anhelamos que nuestra fraternal solidaridad sea más importante que
nuestras individualidades competitivas;
porque
amamos dolorosamente a nuestro país y éste es el único homenaje que
sabemos
hacerle;
porque, por encima de todas las razones nos sentimos felices de
estar juntos."
Este espacio cultural
sufrió un atentado con bombas incendiarias que destruyeron por
completo la sala, durante el gobierno de facto de Viola.
Teatro Abierto pudo continuar en el Teatro Tabarís, la
más comercial de todas las salas de la calle Corrientes y con el doble de
capacidad que el Teatro del Picadero. El ciclo se desarrolló a teatro lleno y
con un entusiasmo del público que que iba más alla del fenomeno teatral. Fue así que se convirtió en hito, en señal de
referencia.
Lázaro Droznes alquiló la sala en 1986 e instaló allí un
estudio de televisión. Adquirió el Picadero, en 1991, y en julio de
2001, la sala reabrió bajo la dirección artística de Hugo Midón. Pero esa gestión fue un fracaso
y la sala cerró al poco tiempo.
Un
día cualquiera algún porteño nada distraido vió el cartel de demolición
y avisó al grupo "Basta de demoler", quien se presentoa la justicia.
"Se ordena al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
que adopte las medidas necesarias para suspender o, en su caso, impedir
las tareas de demolición del inmueble sito en Pasaje Enrique Santos
Discépolo 1847", fija el fallo judicial.
El edificio data de 1926, era antaño una fábrica de bujías.