Peligra el BAFICI 2008 (Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente)
CARTA ABIERTA AL MINISTRO MISTERIOSO

Buenos Aires Sos (BAS).- Diciembre 2007.- Desde el año de su primera edicion, en 1999, el BAFICI fue desarrollándose de manera tal, que es hoy el evento de cine independiente más importante de América Latina. Fernando Martín Peña, su actual director, redacta una carta al Ministro de Cultura, que ahora sí tiene nombre, se trata del empresario Hernán Lombardi.
Estimado señor o señora,
Quizá le sorprenda recibir la presente antes de ser designado por las
autoridades electas, pero más me sorprende a mí no saber aún quién es
usted. Admito que, como contratado de su ministerio, el enigma que
rodea a su persona ha resultado ser un eficaz pasatiempo que nos
mantiene entretenidos formulando pronósticos y traficando rumores. Pero
al mismo tiempo, permítame confesarle que, como ciudadano, estoy
asustadísimo. El tiempo dirá si su ausencia equivale a la ausencia de
una política cultural, o si ésta existe y nadie se anima todavía a
asumir la responsabilidad de llevarla a la práctica.
Debo decirle que desde noviembre 2004 soy el director artístico del
Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI),
evento de su Ministerio que es considerado el más importante de su tipo
en Latinoamérica. Le aclaro que puedo asegurar esto sin pecar de
inmodesto porque esa valoración fue lograda y consolidada por las
gestiones precedentes. Lo que hicimos luego fue mantenerla, pese a los
cambios institucionales, a las sucesivas complicaciones logísticas, a
la debilidad estructural de un evento que todavía no está protegido por
ley alguna y a los vaivenes del apoyo del Instituto Nacional de Cine y
Artes Audiovisuales.
Le cuento todo ésto porque el BAFICI es el motivo de la presente. Para
llevarlo a cabo estoy contratado, como la mayor parte de mi equipo,
hasta el mes de diciembre y, como el evento tiene lugar en abril, es
evidente que su futuro es incierto. Hace unos meses tuvimos un par de
conversaciones con el Sr. Ignacio Liprandi, que aparentemente
representaba a las autoridades electas y nos ofreció continuar, pero
dichas conversaciones fueron más informativas que concluyentes. Varios
temas importantes quedaron pendientes y luego no volvimos a saber de
él, por lo que nuestra impresión de incertidumbre se incrementó.
Después nos llamaron de parte del señor Rodríguez Felder, que
aparentemente representaba a las autoridades electas, y nuevamente nos
ofrecieron continuar pero quien no continuó fue Rodríguez Felder.
El problema es que a esta altura del año se hace necesario tomar
algunas decisiones básicas que dependen de su voluntad política, como
por ejemplo si se hará el décimo BAFICI o no. Nosotros venimos
trabajando desde mayo sobre la primera hipótesis, pero la decisión es
suya, así como el presupuesto real que se le asignará y que quizá no
tenga nada que ver con nuestras proyecciones, basadas en las cifras de
las ediciones previas. Antes de que se entere por terceros, déjeme
decirle que el BAFICI no proporciona rédito económico alguno, ya que el
precio de la entrada no está en relación con el costo del evento. Si el
BAFICI fuera económicamente rentable, hace años que sería un evento
privado y de acceso mucho más restringido. Hemos trabajado con la
convicción de que su principal rédito es cultural y reside en el hecho
de acercar al público de la ciudad una muestra representativa de lo
mucho que se produce durante el año y que los circuitos privados de
nuestro país no quieren ni pueden contener. Seguramente el BAFICI no es
suficiente para mejorar de manera definitiva la cultura audiovisual de
una ciudad como la nuestra pero, hasta la fecha, es lo mejor que ha
desarrollado su ministerio en la materia. Si le parece, otro día
podemos charlar sobre la utilidad de que la ciudad tenga un circuito de
salas propias, siempre y cuando Ud. no considere que, como ya nos han
dicho otros allegados a las autoridades electas, “gastar más dinero en
cultura sería obsceno”.
Con todas estas consideraciones en cuenta y suponiendo que Ud. quiera
seguir adelante con la décima edición del BAFICI (con o sin nuestra
planificación) le espera a Ud. un problema aún más complejo porque
implica a la burocracia administrativa de la ciudad: cómo disponer de
los fondos necesarios en tiempo y forma para preproducir semejante
evento, dado que Ud. deberá comenzar a utilizarlos en el mes de febrero
2008 y la ciudad, por sus peculiares tiempos administrativos, no querrá
dárselos hasta abril. Para lograr realizar sin tropiezos la edición
2007, por ejemplo, se hicieron previsiones económicas que comenzaron a
tramitarse en el mes de octubre 2006. Pero para repetir esa experiencia
hay que tener en cuenta dos variantes importantes: en primer término,
éste fue un año electoral y esa circunstancia acelera sorprendentemente
todas las voluntades; en segundo término, Ud. aún no está.
Es para compartir todas estas inquietudes que me pareció pertinente
comunicarme con Ud. Lo hago a título estrictamente personal, aunque
sospecho que no soy el único preocupado de su área. Por eso prefiero
escribirle ahora, ya que cuando se revele el misterio de su identidad
seguramente estará Ud. muy ocupado.
Cordialmente,
Fernando Martín Peña