Una asociación civil que busca unir el trabajo social con el arte
ARTE SIN TECHO

Buenos Aires Sos (BAS).- Noviembre 2007.- El lugar de la entrevista es en una construcción antigua, en un lugar apartado, casi secreto al costado de las vías, una alucinante escenografía reformada y adaptada a la función actual del predio, y que agrupa a mucha gente en un productivo y beneficioso proyecto humanístico laboral.
Arte sin techo es una asociación civil y
Federico Strifezzo, su secretario, nos cuenta algo de su historia.
“Esto empezó hace cuatro años con un plan que se
llamaba El camino de los murales, era un programa del Gobierno de la Ciudad.
Este proyecto consistía en limpiar las paredes de las pintadas políticas y a
Felicitas Luisi, nuestra presidenta, se le ocurrió hacer murales.
Nuestro
objetivo es social y el arte es un medio y lo que intentamos es unir el arte
con lo social y que se den la mano.
Arte sin techo trabaja en los márgenes,
allí donde viven los ignorados, los sin voz. Buscamos crear puentes,
resignificar el espacio y pronunciarnos a través de distintas actividades.
A lo
largo de nuestros cuatro años hemos desarrollado diferentes espacios que se
agrupan en los tres frentes desde los cuales intentamos actuar. Por ejemplo, en
los espacios de capacitación, intentamos formar a las personas en situación de
calle para que éstas cuenten con algún oficio que les permita enfrentar con más
herramientas la situación que les toca vivir. Por su parte, los espacios
terapéuticos buscan complementar el proceso de capacitación concentrando la
atención en la interioridad de la persona. Finalmente, los espacios culturales,
integrados por programas artísticos, buscan esencialmente comunicar hacia
afuera lo que producimos en nuestro lugar y tender puentes con los distintos
grupos de la sociedad.
En Arte sin Techo funcionan talleres de murales,
carpintería, luthería y albañilería. La intención de transmitir y comunicar es
primordial.
Los sujetos o grupos aislados se esfuman en su
individualidad. Compartir la experiencia propia y absorber la ajena permite
multiplicar los acontecimientos y sumar miradas y perspectivas en busca de la
diversidad. Nadie se salva solo, la salvación es colectiva.
El país dividido en
individuos y tribus disgregadas, parece hundirse en la marea liberal sin
encontrar respuestas válidas, nadie parece entender que solamente a través de
lo colectivo y de las fuerzas conjuntas es posible revertir la actualidad que
desde los márgenes no deja de acumular ejemplos dignos de escuchar, estudiar y
apoyar.
En síntesis, Arte sin Techo es sueño-fantasía-proyecto que intenta
constituirse en una fábrica de la solidaridad”.
Y ante esta magnífica y formidable propuesta que presenta Arte sin
Techo no queda nada más que agregar, solamente apoyarla. (P.C)
Muralistas
La sede de Arte Sin Techo queda al lado de las vías sobre Medrano (al 100). Al frente
hay una placita muy pequeña que gracias a los murales de esta asociación se ha
convertido en un lugar bastante agradable. Entrando al fondo está la antigua
fábrica hoy convertida en taller parcialmente remodelado y muy bien equipado.
Cuentan con una carpintería donde su especialidad, me comentaba Quique, es
hacer caballetes para pintores. El espacio también contiene oficinas, una
galería, patio y otros espacios acogedores. También comentan que han armado un
correo privado. (Artículo publicado en Revista El Abasto, Nº 82)