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EL FUELLE QUE PASEA

Buenos Aires Sos (BAS).- Noviembre 2007.- (Por Guillermo Denis).- “El sacrificio no está nunca en renunciar a lo que uno es. El verdadero sacrificio está en seguir siendo lo que uno es”, decía el “gordo” Anibal Troilo en una de sus frases con vuelo y aroma a barrio, a esquina, a tantos unos que habitan esta ciudad.
Uno no sabe cuál se le
habría ocurrido al ver el monumento al Tango en la figura de un fuelle que se
paseó por los lugares emblemáticos de Buenos Aires, para ser
ubicado-finalmente-en Azucena Villaflor y Avenida de los Italianos, donde será
inagurado el próximo 22 de noviembre.
Alguien dijo por allí, que
"los monumentos inmovilizan al homenajeado", esperamos que éste no sea el caso.
No lo será.
Y no lo será porque Buenos
Aires, con o sin monumentos transpira, late, vive, sufre, se alegra, tiembla,
baila y pone a sentir notas que vuelan por sus calles y cafés con cadencia de
tango.
Tango reo, tango clásico,
tango turístico, tango de históricos y de jóvenes que –irreverencias a flor de
piel- que se cargan en la espalda la continuidad de un ritmo inseparable del
alma, del corazón de tantos porteños.
El monumento realizado por
la
escultora Estela Trebino y su hijo, Alejandro Coria, y llamado "Virulazo",
estará en Costanera Sur. Habrá actos, discursos y cantores. Pero…… a la noche
cuando la brisa del río sople, lo hará para que el fuelle funcione, y vibre al
calor de un Troilo presente. Como siempre.