Buenos Aires Sos (BAS).- Septiembre 2007.- “Germán”, un documental que reseña la vida y la trayectoria política de Germán Abdala, dirigido por Nicolás Batlle, Fernando Molnar, Sebastián Schindel y Bruno Huck, se estrenó el jueves , en cuatro salas de la Argentina.
“Germán era una persona tremendamente honesta,
tremendamente clara para transmitir pensamiento: vivía como hablaba”,
remarcó Batlle, en una entrevista con Oscar Ranzani publicada en el
diario Página 12
Nacido en Santa Teresita el 12 de febrero de 1955 y
radicado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a los 11 años, Abdala
fue un ávido lector de libros de política e historia, pero también de
la poesía de Pablo Neruda, Miguel Hernández y Juan Gelman, según
recordó alguna vez su compañera Marcela Bordenave, con quien conformó
un hogar con ocho hijos: tres del primer matrimonio de Germán, cuatro
de Marcela y uno fruto de la pareja.
En su tránsito por la militancia política conoció a
Víctor De Gennaro, uno de sus compañeros de ruta para formar la
Agrupación Nacional Unidad y Solidaridad de ATE (ANUSATE), con la que
el 6 de noviembre de 1984 recuperaría ATE para los trabajadores.
Uno de los tramos del documental recuerda que ya muy
enfermo y debilitado, Germán decidió suspender la internación en
Estados Unidos, producto de un tratamiento contra el cáncer, para
participar del plenario fundacional de la Central de Trabajadores
Argentinos (CTA).
El 14 de noviembre 1992, Germán estuvo en Parque
Sarmiento para dar nacimiento al entonces Congreso de los Trabajadores
Argentinos, día en que dijo: “El cáncer no me va a matar. Lo único que
me puede matar es la tristeza, la tristeza de saber que no podemos
llegar a construir esto que tiene que ser una opción de todos los
trabajadores”.
Comprometido y solidario, Germán fue un activo
participante de todas las luchas emprendidas por la Unión de
Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA), entre ellas cuando la
entidad que nuclea a los periodistas, inició una intensa lucha contra
el gobierno del ex presidente Carlos Menem bajo la consigna “La Peor
Opinión es el Silencio”, a raíz de los ataques a los trabajadores de
prensa que se incrementaban día a día.
Germán, quien falleció el 13 de julio de 1993,
“entendía la necesidad de complementar lo político y lo social. Por eso
militó tanto en el barrio, en la Villa 21, en el sindicato y en el
peronismo desde el Movimiento Revolucionario Peronista (MRP). Si el
estuviera, ejercería el papel de síntesis entre lo político y lo social
y no tendríamos la fragmentación que hoy observamos en esos campos”,
también recordó Bordenave.
Al ser consultado si lo imaginaba como uno de los
grandes referentes sociales si viviera, Batlle sostuvo que “siempre es
difícil decir qué hubiera pasado si Germán no se hubiera muerto. Pero
uno podría plantear la hipótesis de que sí. La realidad es que, de
todas formas, Germán en la corta vida que tuvo, vivió mucho; hizo y
dejó muchas cosas. Dejó muchas leyes, dejó muchas actitudes, dejó
muchos discursos, dejó muchas imágenes, dejó muchos recuerdos. Y más
allá de qué hubiera podido pasar, por lo que hizo Germán valía la pena
hacer un documental que lo cuente”. (Artículo publicado por ANC-UTPBA)